La Gaceta

Cinco mujeres de entre 24 y 44 años fueron detenidas en las últimas horas en Chacabuco durante una serie de allanamientos vinculados a una causa por juego clandestino. De acuerdo con fuentes oficiales, la investigación se inició el mes pasado tras una denuncia que señalaba la existencia de apuestas y créditos ilegales organizados mediante perfiles y estados de WhatsApp, además de otras redes sociales, donde se promocionaban casinos y casas de apuestas sin habilitación.

La causa quedó bajo la órbita de la Unidad Funcional de Instrucción N.º 11 de Chacabuco, desde donde se ordenó a la DDI Junín revisar los canales digitales implicados y recopilar material publicitario. Con ese trabajo, los agentes lograron identificar a las sospechosas y establecer sus distintos roles dentro de la estructura.

Durante los procedimientos se secuestraron seis teléfonos celulares, dos notebooks y una CPU, elementos que serán peritados.

Un perfil económico sin lujos

Los registros oficiales indican que solo algunas de las mujeres tuvieron empleos registrados con anterioridad y que la mayoría no superó dos trabajos en blanco. Tres presentan historial crediticio de riesgo medio, algunas perciben la Asignación Universal por Hijo y dentro del grupo hay monotributistas.

En sus redes sociales no exhiben un estilo de vida ostentoso: varias promocionan pequeños emprendimientos de venta de comida o indumentaria, y una de ellas recientemente organizó una rifa para financiar el viaje de su hija a una competencia. En algunos perfiles se describían como “cajeras”, e incluso circularon banners donde solicitaban personas para ese rol.

Según la investigación, las llamadas cajeras actuaban como intermediarias del circuito clandestino: recolectaban el dinero de los jugadores, gestionaban las transacciones y funcionaban como primer contacto entre el apostador y la organización.

Un método que se repite

El mes pasado, otra causa por juego ilegal derivó en una serie de allanamientos y la detención de Matías Garcilazo, empleado de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, acusado de liderar una red que promocionaba apuestas clandestinas en redes sociales y transmisiones en vivo. Allí también surgió la figura de los “cajeros” como eje del sistema, y la justicia determinó que buena parte de la recaudación provenía de menores de edad.

El alerta del fiscal Rozas

El fiscal Juan Rozas, quien encabeza la unidad especializada en delitos vinculados al juego ilegal, advirtió en agosto que existen más de 100 sitios de apuestas clandestinas y que durante el último año se clausuraron casi 400 plataformas.

“Hemos recibido denuncias de chicos que, tras perder grandes sumas de dinero, desarrollaron problemas de salud mental y debieron ser internados en centros de rehabilitación”, señaló el funcionario, subrayando la gravedad del fenómeno.

Uno de los casos que mayor visibilidad dio al problema este año fue el de 16 influencers —entre ellos L-Gante, Wanda Nara, El Polaco y ex participantes de Gran Hermano— involucrados en la promoción de casas de apuestas no autorizadas. Todos debieron alcanzar un acuerdo reparatorio con la fiscalía, que lo otorgó de manera excepcional con el objetivo de utilizar esos contenidos en espacios educativos y preventivos.

El fiscal advirtió que, en adelante, quien reincida quedará fuera de ese beneficio y enfrentará un proceso penal: “Aquí hay un delito tipificado en el artículo 301 bis del Código Penal, con penas de 3 a 6 años de prisión”.

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