
Un vecino de nuestra ciudad expresó su profunda indignación tras el robo que sufrió en su vivienda ubicada en calles José Ingenieros y 82. El malestar no se debe solo al hecho delictivo en sí, sino a que el delincuente quedó claramente registrado en varias cámaras de seguridad y, aun así, la respuesta de la Justicia no llega. No fue la primera vez que este delincuente ingresó a robar a su casa y tampoco la única vícitma.
Según la investigación se trata de un grupo que roba en su propio barrio, que están identificados y cuyas víctimas no reciben respuestas de la Justicia. Para fiscales y jueces, es un papel, una causa, un expediente y para las víctimas es vivir pensando
En las imágenes se observa nítidamente el rostro del menor delincuente, los distintos intentos de ingreso por varias aberturas y hasta cómo camina con total tranquilidad por el techo de la casa. Con este material, el damnificado radicó la denuncia y se inició una investigación policial que permitió identificar al autor del robo y el domicilio donde reside, que, llamativamente, se encuentra a muy pocas cuadras de la vivienda atacada.
Si bien parte de los elementos sustraídos fueron recuperados por la policía, la situación sumó otro motivo de enojo: pese a la identificación plena del delincuente y al abundante material probatorio, hasta el momento ni la Fiscalía ni el Juzgado interviniente han ordenado su detención. Cuesta conformarse ante ésta situación con la frase instalada «Es menor, no se puede hacer nada» sobre todo si ese mismo menor ingresó en los domicilios varias veces.
El vecino sostiene que, con pruebas tan contundentes, “cualquiera esperaría una respuesta inmediata de la Justicia”, pero esto no ocurrió. A la indignación inicial por el robo ahora se suma un profundo malestar por lo que considera una nueva falla en el sistema judicial.
Son varias las denuncias de vecinos del lugar contra el mismo menor delincuente y otros que conforman el grupo que tienen en jaque al barrio porque roban a sus propios vecinos.










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