
Avanza la investigación por la muerte de Gonzalo Ezequiel Tamame, de 29 años, dentro de una celda de la Comisaría Primera de Olavarría. El Ministerio de Seguridad bonaerense separó preventivamente a tres policías responsables de su custodia.
El secretario de Fiscalización y Control Policial, Andrés Escudero, indicó que se abrió una investigación administrativa interna por Asuntos Internos y otra penal, a cargo de la fiscal Mariela Viceconte. Si bien aseguró que “a prima facie no hay elementos que hagan sospechar una detención irregular”, no descartó que puedan surgir responsabilidades tras la reconstrucción de los hechos.
Según trasciende, debía ser una detención por violencia de género. Terminó en muerte en el calabozo disfrazada de “suicidio”. La autopsia confirmó lesiones y estrangulamiento. Circulan los videos donde grita “no puedo respirar”.
“Desde la familia y amigos de Gonzalo Tamame vamos a seguir exigiendo Justicia por Gonzalo y por todos, de forma pacífica y organizada” insistieron de la familia para dar cuenta del carácter pacífico de la movilización.
Tamame falleció hace 8 días, el pasado 23 de julio en un calabozo de la Comisaría Primera, en circunstancias en las que se investigan. La familia sostiene que Gonzalo “no tenía razones para suicidarse” y que fue asesinado por la policía, y piden que el caso se esclarezca lo más rápido posible.

Habría diez efectivos bonaerenses imputados por el fallecimiento. Los vecinos registraron con sus celulares la violenta detención y un desesperado pedido de auxilio dentro de la celda. «La policía lo venía hostigando hace tiempo», dijo una hermana de Tamame.
Gonzalo y su ex pareja caminaban juntos por la calle. Hasta que empezaron a discutir y forcejear. Una vecina que vio la pelea de ambos llamó al 911. La mamá del primer hijo de Gonzalo no dudó y acudió ella misma a la comisaría para denunciarlo.
El Comando de Patrullas salió en búsqueda de Gonzalo.
No era la primera vez que el joven ingresaba a la Comisaría Primera. Sus problemas de consumo durante su adolescencia lo llevaron a pasar más de una noche en ese mismo calabozo. Sus familiares, sin embargo, aseguran que esa vida delictiva había quedado en el pasado. Gonzalo vivía ahora en Azul ─a 52 km de Olavarría─ con su nueva novia, embarazada de tres meses. La llegada de un nuevo hijo lo tenía emocionado. Pero a las dos de la madrugada del miércoles, en la entrada de la comisaría, Gonzalo apenas podía sostenerse en pie, luego de la intervención del Comando. A esa misma hora lo alojaron en un calabozo, donde pasaría lo que quede de la noche.
No sabría, Gonzalo, que no llegaría ni al amanecer.
Según la versión policial, a las 4.20 hs de la madrugada, el joven le pidió un cigarrillo desde su celda a Juan Bortolotti, oficial a cargo de la guardia imaginaria de la comisaría durante esa jornada. Cuando el efectivo regresó con su pedido, explicó Bartolotti en su declaración preliminar, encontró a Gonzalo ahorcado a las rejas con su propio buzo.
Un video aportado por el medio olavarriense Verte fuera de la comisaría ─grabado al menos dos horas antes del supuesto suicidio de Gonzalo─, registró gritos suyos provenientes de algún sector dentro de la estación policial.
Entre otras frases, Gonzalo gritó:
─No puedo respirar, me están ahorcando.










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