Los mercados financieros argentinos consolidaron su racha positiva en una jornada marcada por un fuerte optimismo inversor. El riesgo país de la Argentina registró su cuarta baja consecutiva y perforó una barrera histórica, posicionándose en su nivel más bajo desde el año 2018. Este indicador, elaborado por el banco JP Morgan, reflejó la sostenida mejora en la cotización de los bonos soberanos en dólares, los cuales volvieron a exhibir subas generalizadas tanto en la plaza local como en Wall Street, impulsados por la confianza en el rumbo fiscal del Gobierno.
En el ámbito cambiario, las cotizaciones financieras mantuvieron una tendencia de notable estabilidad, con un descenso en las brechas del dólar MEP y el Contado con Liquidación (CCL) respecto al tipo de cambio oficial. Por su parte, las acciones de empresas argentinas que cotizan en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires sumaron un nuevo terreno positivo, en sintonía con el desempeño de los activos locales en el exterior (ADRs). Los operadores bursátiles vincularon esta dinámica al ingreso genuino de divisas y a las expectativas favorables en torno a las reformas económicas de desregulación.
La acumulación de reservas internacionales por parte del Banco Central operó como otro de los factores determinantes para apuntalar el clima de negocios. Hacia el cierre de las operaciones, los analistas de mercado coincidieron en que la combinación de disciplina fiscal, estabilidad en los dólares alternativos y la continua baja del riesgo país fortalece el perfil financiero de la Argentina. De sostenerse esta tendencia macroeconómica en el corto plazo, los especialistas estiman que el país se encamina a recuperar de forma paulatina el acceso a los mercados internacionales de crédito.











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