
Un zoológico ubicado en Taizhou, en la provincia china de Jiangsu, fue el epicentro de una polémica muy particular que involucró a la presencia de una “nueva especie de oso panda” que promocionaron desde el mismo establecimiento.
Lo concreto es que la farsa quedó al descubierto ya que se comprobó que los animalitos no eran más que dos perros de la raza Chow Chow que estaban pintados de blanco y negro como la tradicional especie asiática.
No obstante, un trabajador del zoo reveló el motivo de la difusión de los “flamantes animales”. “La idea de teñir perros para convertirlos en pandas surgió de internet. Esto es para aumentar la diversión del zoológico y aumentar el flujo de visitantes”, explicó Liu Qiuming, miembro del personal del lugar.










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