
ANSES activó en enero el pago de jubilaciones con un aumento por inflación y un bono de hasta $70.000 que no alcanza a todos por igual. El refuerzo se suma al haber según el monto que percibe cada beneficiario y modifica el ingreso final de miles de jubilados.
La ANSES puso en marcha en enero un nuevo esquema de liquidación para jubilados y pensionados, que combina dos componentes clave: el ajuste mensual por movilidad y un bono extraordinario destinado a reforzar los ingresos más bajos del sistema previsional. En un contexto de inflación persistente, la medida genera un impacto distinto según el nivel de haber que cobra cada persona.
El aumento general responde a la fórmula vigente, que actualiza las jubilaciones en base a la inflación registrada dos meses antes. Para este mes, el incremento es del 2,47%, calculado a partir del Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a noviembre de 2025. Este ajuste se aplica de manera automática a todos los beneficiarios, sin necesidad de realizar trámites.
Sin embargo, el ingreso de enero no se define solo por el aumento. En paralelo, la ANSES confirmó el pago de un bono de hasta $70.000, que se acredita junto con el haber mensual. Este refuerzo no es universal: su otorgamiento depende del monto que percibe cada jubilado y busca garantizar un piso mínimo de ingresos.
El bono completo de $70.000 está dirigido a quienes cobran la jubilación mínima, que en enero de 2026 se ubica en $349.299,32. Con el refuerzo incluido, el ingreso total asciende a $419.299,32. También acceden a este monto quienes perciben Pensiones No Contributivas (PNC) y la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), siempre que sus haberes se encuentren en los rangos más bajos.
Existe además un grupo intermedio que recibe el bono de forma proporcional. Se trata de jubilados y pensionados que cobran más que la mínima, pero menos que el tope fijado por ANSES. En estos casos, el refuerzo se ajusta individualmente para que el ingreso total no supere los $419.299,32, funcionando como un complemento variable.
Por otro lado, quedan excluidos del bono quienes perciben haberes superiores al límite establecido. Estos beneficiarios solo reciben el aumento del 2,47%, sin ningún adicional extra. Este criterio explica por qué el refuerzo no se paga de manera generalizada, pese a que el aumento por movilidad alcanza a todo el sistema.
En cuanto a las fechas de cobro, ANSES ya definió el calendario de pagos de enero, organizado según la terminación del DNI. Los jubilados y pensionados con haber mínimo cobran entre el 9 y el 22 de enero, mientras que quienes superan la mínima perciben sus haberes entre el 23 y el 29 de enero, siempre de acuerdo al número final del documento.










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