La variación de la “deuda estatal neta” es una medida precisa del desempeño patrimonial de una presidencia, pues incluye al BCRA y computa activos. Las características de cada gestión
Desde el inicio del gobierno de Javier Milei hasta el 31 de marzo pasado, la “deuda estatal neta” del Estado se redujo, tomando el conjunto de obligaciones tanto en pesos como en dólares, en el equivalente a USD 23.151 millones.
Sin embargo, hay allí dos períodos muy diferentes. Hasta fines de 2024 esa deuda había disminuido en USD 44.423 millones, mientras que desde enero de 2025 hasta fin de marzo pasado (en 15 meses) aumentó USD 21.272 millones, según un trabajo de Pablo Repetto, jefe de Research de Auren Valores, una Agencia de Liquidación y Compensación (Alyc, históricamente conocidas como “Sociedades de Bolsa”).
El concepto de deuda estatal neta consolida obligaciones del Tesoro y del Banco Central (BCRA) y considera también los activos de ambos organismos. A diferencia del nivel de deuda bruta, la variación de la deuda estatal neta es una medida más apropiada de la conducta o inconducta de una gestión presidencial.
De hecho, como en base a datos de la Secretaría de Finanzas informó hace dos semanas a infobae la deuda pública bruta de la administración central subió en marzo en USD 11.695 millones por nuevas colocaciones, bonos ajustables y diferencias cambiarias, a un total equivalente a USD 483.830 millones (46% pagadera en pesos y 54% en moneda extranjera), igual al 57,9% del PBI implícito en los cálculos del BCRA.
Quiénes y cómo aumentaron la “deuda neta”
El gráfico permite apreciar la variación de la deuda estatal neta durante las últimas cuatro gestiones presidenciales, en la que se observa que el mayor aumento se dio durante la de Alberto Fernández: más de USD 104.000 millones, de los que más del 71% fue por crecimiento de la deuda en pesos (que el gobierno celebraba como “financiamiento neto positivo”).
En segundo lugar figura el segundo mandato de Cristina Fernández de Kirchner (CFK), con USD 69.525 millones, y en el tercero la gestión de Mauricio Macri, con USD 45.220 millones.
Macri fue, a su vez, el que más aumentó la deuda en dólares: 64.129 millones, en una primera etapa mediante la masiva colocación de bonos en Wall Street y luego con un mega-crédito del FMI, aunque, por otra parte, redujo la deuda en pesos y aumentó las reservas del BCRA.
Las gestiones de CFK y Alberto Fernández eligieron, en cambio, depredar (en más de USD 62.000 millones en total) las reservas del BCRA, que en términos netos cayeron de USD 39.674 a USD 4.517 millones entre 2011 y 2015 y de USD 16.501 a menos USD 10.569 millones entre 2019 y 2023, todos datos que precisa la tabla de 15 columnas de más abajo, resumen cuantitativo del trabajo de Repetto.
Mientras las gestiones de CFK y Alberto Fernández (con Cristina de vicepresidente) depredaron reservas, multiplicaron la deuda en pesos y la del BCRA con el sistema bancario, tratando implícitamente a los acreedores locales como de segunda clase, el gobierno de Macri y el actual recurrieron cada vez más a acreedores con los que, en caso de ser necesario, será muy difícil renegociar condiciones, sea de tasas de interés o de plazos.
En la gestión actual, el contraste entre los USD 44.423 millones de reducción durante 2024 y los USD 21.272 millones de aumento de enero 2025 a marzo 2026 es abrumador.
“La deuda estatal neta disminuyó al principio porque el aumento inicial del tipo de cambio licuó la deuda en pesos del BCRA, que era a tasa fija y la redujo medida en dólares, y porque al principio también hubo acumulación de reservas: en términos netos siguen siendo negativas, pero la medición de este indicador mejoró bastante”, explicó Repetto a Infobae.
Infobae











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