La Gaceta

Emocionante sorpresa a egresados. Recorrieron cada casa para entregar sus medallas

Terminar un año lectivo y despedir egresados, encierra un sinnúmero de emociones. Uno puede ver cada año que se mezcla la emoción de un ciclo terminado y la nostalgia de verlos crecer y despedirlos. Soltarlos.

Vemos siempre a los docentes lagrimear, quebrarse la voz en un discurso, cumplir con lo establecido de los actos y llenarse de besos, abrazos y fotos.

Este año es completamente distinto. Distinto porque en días organizaron otra forma de enseñar, de comunicarse, de estrechar lazos en la distancia, de enseñar y de aprender y enriquecerse mutuamente. Que distintos fueron, los actos de fin de año. Creatividad, originalidad, compromiso fueron herramientas que pusieron como prioridad para dar también un cierre a este año completo de incertidumbre, distinto y por qué no decirlo, un poco triste.

Docentes de todo el país, cerraron un año que no se puede comparar a otro. En este caso, la Escuela Primaria 56 de Tandil, decidió sorprender a egresados y que todas esas cosas que no fueron las más positivas que la pandemia generó, se convierta en una fiesta inolvidable.

Recorrieron cada casa de sus alumnos, disfrazadas, con música, con globos y un flamante cartel que anunciaba «Egresado de la EP 56». Así, por lo menos por esos minutos que estaban celebrando, las lágrimas quedaron para después de terminar el recorrido.

Llegaban a cada casa anunciando por altoparlante el nombre de cada alumno y celebraron. Sin abrazos y besos como están acostumbradas, pero con mucha, muchísima alegría.

De éstas historias se conocen todos los días en todos lo puntos del país y muchas más, no se conocen seguramente

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *