El 6 de julio de 1907, la famosa «Casa Azul» de Coyoacán vio nacer a Frida Kahlo. Aunque de chica sufrió poliomielitis, el verdadero quiebre llegó a sus 18 años, cuando un trágico accidente de tranvía le destrozó la columna y la pelvis. Postrada en una cama y bajo corsés de yeso, empezó a pintar usando un espejo en el techo, dando origen a sus célebres y crudos autorretratos.
Su vida artística y personal quedó sellada al casarse con el muralista Diego Rivera. Juntos vivieron un romance volcánico de obsesión, infidelidades y arte, mientras Frida retrataba con una honestidad brutal sus abortos y su dolor crónico.
Frida falleció el 13 de julio de 1954. Hoy, más allá de sus cuadros, es un símbolo global de resiliencia, feminismo y vanguardia, que demostró cómo transformar las heridas en arte puro











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