
MILONGA DEL INTRUSAO
(mis días sin Uapsap)
En una maniobra artera,
me jaquearon de la cartera
nuestro bendito Uapsap.
Unos rufianes sin mentas,
se pasaron a su cuenta
mi libreta de contactos.
Y sin mediar ningún tacto,
sotretamente y hasta decir basta,
empezaron a pedir “pasta”.
Amalaya los ladinos,
que sin tener miramientos,
andan a los cuatro vientos,
estafando los afectos,
impostando la identidá,
dejando a las personas,
aislados y en la mala…
¡Vayan a agarrar la pala!
Ahijuna, sotretas cibernéticos,
que robar, que robar,
nunca fue ético.
Crápulas, chantupufis,
la vagancia y el afano,
padres de tantos males,
han transformao en virtuales.
Fantasmas de lo ajeno,
así, nunca serán nada,
sepan qué para mis amigos,
¡soy mucho más que una llamada!
Post-Data:
Los que quieran conmigo,
estos días una charla tener,
Por favor… yo les pido;
¡¡Me escriban por Messenger!!
Por Oscar Dinova, escritor.
Dedicado a los numerosos mercedinos
que sufren estos “atracos” invisibles.











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