Respuesta a la nota “Chivilcoy y los agrotóxicos: ¿quién nos protege?” de Guillermo Pinotti:
Quiero hacer pública mi crítica a la nota de Pinotti porque, desde mi punto de vista, tiene algunos conceptos inexactos sobre farmacología, derecho y el rol del Estado.Quiero hacer pública mi crítica a la nota de Pinotti porque, desde mi punto de vista, tiene algunos conceptos inexactos sobre farmacología, derecho y el rol del Estado. […]

Quiero hacer pública mi crítica a la nota de Pinotti porque, desde mi punto de vista, tiene algunos conceptos inexactos sobre farmacología, derecho y el rol del Estado.
Quiero hacer pública mi crítica a la nota de Pinotti porque, desde mi punto de vista, tiene algunos conceptos inexactos sobre farmacología, derecho y el rol del Estado.
Empezando por el título: los “agrotóxicos” no existen, existen los agroquímicos. Nada es tóxico sino en cantidades que sí lo hacen peligroso. La clave está en la dosis. En el extremo, si tomamos la absurda cantidad de 7 litros en un día agua (la cantidad dependerá de la masa corporal de la persona), corremos riesgo de morirnos por hiperhidratación. Concluyendo, los agroquímicos serán agrotóxicos sólo si se está expuesto a dosis que nos resultan tóxicas.
Como segunda parte del título, Pinotti se pregunta “¿quién nos protege?” y le quiero decir que, en principio, me protejo sólo. Aunque, como vimos, no hay de qué protegerse si se toman los recaudos de no-exponerse a dosis tóxicas.
Entiendo que quiera “proteger” dado que él señala (y hace parecer) que son tóxicos sin importar la dosis.
Ahora, ¿proteger cómo? Y en la primera parte de la nota da la respuesta: con más burocracia, más leyes. Es decir, Pinotti cree que a través del poder de policía del Estado hay que “proteger”, “asegurar” y “garantizar” que no nos crucemos con El Cuco. Cuco que no se mueve si el ser humano no lo mueve, Cuco que no hace daño si el ser humano no abusa de sus capacidades.
Un concepto claramente errado del derecho que escribe es el de “los derechos de la población”.
La población NO TIENE derechos. Los derechos los tienen los individuos. Tanto es así que no se pueden hacer denuncias colectivas ante la Justicia. Por lo tanto, los ciudadanos no tienen derecho a prohibir nada que se haga dentro de la propiedad de una persona y que no dañe a terceros. Y sólo se podrá probar el daño a terceros EN la Justicia. Si es que vivimos en un Estado de Derecho, que claro, todos los días se cuestiona.
Si el Concejal Pinotti quiere hacer algo para satisfacer su anhelo paternalista, mejorar el manejo de los agroquímicos y bajar los riesgos para las personas, lo que sería muy útil que proponga es que los distribuidores de estos se hagan cargo de su transporte a los campos y de los envases vacíos. De esta manera, los distribuidores se especializarán en limpiar los envases, en limpiar el medio de transporte, etc. Se concentrará la responsabilidad del manejo y por lo tanto será más sencillo de judicializar en caso de abuso.
Hay mucho para hacer en este sentido y definir las responsabilidades de cada uno de los actores. Pero se equivoca mucho si cree que con policías se puede parar la voluntad de las personas. La prohibición sólo logrará que se cree un mercado negro y que los beneficiados sean los grandes productores con conexiones aduaneras. Y no creo que él quiera eso.
Ramón Biaus Sanguineti
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