Una dotación de Bomberos Voluntarios de Chivilcoy fue convocada durante la noche del jueves por un incendio registrado en una vivienda ubicada en avenida 22 de Octubre 185, entre Las Heras y Almafuerte.
Siendo las 23.35 del jueves se alertó por la emergencia y al lugar se desplazó una dotación de bomberos a cargo del Oficial Emmanuel Artola, personal policial, Tránsito y Guardia Urbana.
Al arribar al lugar, los servidores públicos constataron que el fuego se había iniciado en la parte superior de la chimenea, donde la acumulación de carbonilla había tomado fuego, generando riesgo de propagación hacia el segundo piso y un altillo de la propiedad.



El oficial Emmanuel Artola explicó que la situación fue advertida por un transeúnte que circulaba por el sector y observó las llamas que salían desde la chimenea.
“Desde el interior de la vivienda no se visualizaba nada, se estaban calefaccionando normalmente. Pero una persona que lo vio desde afuera, un transeúnte, vio las llamas que salían desde la chimenea y afortunadamente dios aviso de la situación» explicó Artola.
La rápida intervención permitió controlar el foco antes de que el fuego pudiera afectar la estructura de la vivienda. «Podría haberse comprometido planta baja, primer piso y un pequeño altillo».
“Afortunadamente que se dio cuenta, porque eso con la alta temperatura termina produciendo daño en la estructura y el fuego y la temperatura pueden pasarse al interior de dicha vivienda”, señaló el oficial.
Artola también explicó que este tipo de situaciones puede producirse por la acumulación de carbonilla en chimeneas que tienen varios años de uso.
“Son chimeneas de años que, obviamente, con el pasar del tiempo se va formando una capa de carbón y, en cierto momento, cuando se coincide el combustible, que en este caso es el carbón, con la temperatura y el oxígeno, eso comienza a tomar fuego”.
El bombero destacó además el riesgo que representa la presencia de materiales combustibles en la estructura de la vivienda.
“Lo que produce es daño en la estructura y posterior paso a la vivienda, que al tener cielo raso de machimbre, bueno, aún más el riesgo”, indicó.
Finalmente, explicó cómo se trabajó para controlar el incendio y evitar daños mayores.
“Sofocamos el incendio con un poco de agua, porque el golpe de temperatura también produce daño en la estructura. Tratamos de bajar un poco la temperatura y ahora dejar que la chimenea ventile y, con el mismo aire, se vaya enfriando”.
Afortunadamente, no se registraron personas heridas ni daños de consideración en la vivienda.
El hecho vuelve a poner de relieve la importancia de realizar periódicamente la limpieza y el mantenimiento de las chimeneas, especialmente en instalaciones antiguas, para evitar la acumulación de carbonilla y prevenir incendios.











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